sábado, 12 de marzo de 2011

LO QUE HA SIMBOLIZADO REALMENTE EL DR. BISCET

Por: María Elena (Paloma) Rodríguez.

Es lamentable el evidente dolor de algunos, al considerar  que la larga campaña internacional en favor de la libertad del Dr. Biscet, ha simbolizado el olvido de muchos prisioneros políticos valiosos, lo cual es un error. Error que enmarca desconocimiento en algunos compatriotas, lo que no es delito, ni define humillación alguna pues todos tenemos nuestros talentos.

Ahora bien, la publicidad, tiene sus reglas básicas si se desea éxito; Cuba necesitaba un rostro y Biscet reunía los requisitos indispensables del momento, no muy comunes en las filas de la oposición, juventud madura, una familia constituida, una especialidad universitaria en humanidades, el estar en el tiempo y el lugar exacto y aun más con los compañeros de lucha precisos lo cual le propicio el poder llevar ha cabalidad ACTIVIDADES CUMBRES  de desobediencia civil como fueron: “El suceso del Parque Butari y Tamarindo 34”, porque sencillamente lo fueron y provocaron a su vez que Biscet se convirtiera en un prisionero político y de conciencia.

Dado lo anterior, el rostro de Oscar E. Biscet se convirtió en el símbolo mundial de nuestra lucha contemporánea y en el se fundieron los de todos los prisioneros políticos, mas, el de todos los luchadores por la libertad de Cuba.

Hoy debemos de estar felices porque Cuba cuenta con otro patriota libre dispuesto (según sus propias declaraciones) a continuar su lucha por la libertad,  mediante la cual tendrá la oportunidad de demostrar su verdadera capacidad de liderazgo político, por lo cual no existe razón de preocupación.

Pero en el caso que estemos pensando en que Biscet sea la chispa humana para provocar una rebelión, debemos detenernos y saber que esta no estallará hasta que se efectúe un trabajo de fondo y de equipo que omita el egocentrismo de ambas orillas, como premisa para que pueda emerger el líder necesario -tal como hicieron los compañeros mas cercanos a Biscet en su momento, me consta- que pueda guiar al pueblo hacia la conquista de sus derechos y la libertad de Cuba.

Llegada la libertad, solo entonces se vera quienes están listos (no dispuestos, sino en general incluyendo hasta en salud), además de poseer la capacidad innata, reúnan los requisitos  (otra vez “requisitos”) de la circunstancia para presentarse como candidatos  -por cierto se palpa ya la delineación de partidos políticos dentro y fuera de la isla-  a unas elecciones libres y democráticas con el fin de presidir nuestra nación.

Y para concluir quiero que conste que no me considero una fans de Biscet, solo  que hay que partir de realidades al analizar y emitir criterios, máxime cuando se efectúen por medios masivos y priorizar eso si, siempre, lo mas conveniente a favor de la libertad de Cuba.